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Nació en Santa Fe (Argentina), en 1987.
Fotógrafa egresada de la “Escuela de Fotografía Alem”. Actualmente cursa el Profesorado en Artes Visuales en “Escuela Provincial de Artes Visuales Juan Mantovani”. Se desempeña como docente en la Academia de fotografía AAF y es fotógrafa de prensa en la Secretaría de Cultura de la Municipalidad de Santa Fe.
Participó del “Taller de análisis, producción y acompañamiento de proyectos artísticos. 2015” coordinado por Cintia Clara Romero y Maximiliano Peralta Rodríguez en Curadora-Residencia.
Expuso en forma individual en diversas ocasiones: “Espesurar” (La Mirage, Santa Fe, 2017), “Permeabilidad” (Museo López Claro, Santa Fe, 2016) y “Evocación insurgente” (Escuela Alem, Santa Fe, 2015).
Ha participado de muestras colectivas entre las que se destacan: Salón de Primavera (Museo Municipal Sor Josefa, Santa Fe, 2013/14), “Festival de la Luz- Encuentros abiertos 2014” (La Pampa), Bienal de Arte Joven (UNL, Santa Fe, 2014) y “La joven Guardia” (Centro cultural “Los Silos”, Santa Fe, 2013).
Participó de la Residencia artística “La mirada desde la otra orilla” (Paraná, 2015), y como expositora de las Jornadas de fotografía “La fotografía, una vieja novedad. Vol II” (Santa Fe, 2016).
Publicó parte de su trabajo en “Apuntes de artes escénicas. UNL”, ed. UNL y en el “Cuaderno del Teatro Municipal Sor Josefa”, ambos en el año 2016.
Ha sido jurado de la Bienal de Arte Joven UNL 2016 en la categoría de Artes Visuales.
Fue parte del colectivo de acción fotográfica “Malona”, de la organización de “Impurrando” Encuento de fotografía Militante (Centro Cultural Birri, Santa Fe, 2014) y de acciones colaborativas con R.A.F. (Red de Acciones fotográficas).
Actualmente vive y trabaja en Colastiné (Santa Fe, Argentina).


Palabras de la artista. Su obra, su vida en Colastiné.

Habitar la orilla

 

“Sembrar las alas de una mariposa,
Y esperar, al reparo de la galería
Dos o tres temporadas
Para que en la cuarta,
Sino en la quinta,
Tener un vergel de equipos alados” [1]

Lila Siegrist

 

Vivo en Colastiné desde finales del 2016, entre ibirá pitas y gallinas, cerquita del río. Vivir en esta orilla es una elección. Es un llamado. Es una certeza que se instala en el campo de lo posible y se torna inevitable.

Siempre tuve una relación muy próxima con el río y con los árboles, heredada en parte por las tardes de domingos y los paseos en familia. Experimentar hoy la cotidianidad desde este paisaje, habilita la memoria en una recuperación constante de mi infancia y de mis vivencias, donde los libros y la música se vuelven protagonistas de los días. Habitar este lugar es un ejercicio de libertad, es un desafío al tiempo, es un suelo fértil donde emergen preguntas constantemente.

Mi obra aborda el género y la corporalidad desde diferentes puestas en relación con lo íntimo, con las construcciones en torno a la identidad y a la ocupación del territorio. Trabajo desde la fotografía para hablar no solo de la presencia del cuerpo sino también de su ausencia, de su aparición y de su ocultamiento-desaparición. Me interesa especialmente todo aquello que el cuerpo pueda narrar, por sí mismo o por el vacío que provoca en el espacio.

Entre las cosas maravillosas que aquí suceden –como el silencio- estar en Colastiné me posibilita un vínculo mucho más hondo en las lecturas y los diálogos que establezco entre el cuerpo y el territorio. Estar aquí potencia el abordaje de los temas centrales de mi obra desde vivencias más íntimas, propias. La armonía del paisaje me permite ver más claro, vuelve la atención mucha más lúcida. Uno ve el paisaje, y resuena dentro la quietud, el gesto de la espera, la verde impermanencia infinita.

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[1] Siegrist, Lila: Vikinga Criolla. Rosario. Yo Soy Gilda EDITORA. 2013. P. 75.


Obras